Subscribe:

27.7.12

Estrellas de diciembre

En algún momento, cuando estaba por darme por vencida con esta mujer, le envié una serie de mensajes exagerando mis capacidades amatorias así como retóricas, como último recurso para hacer que se le antojara tenerme.

20. Puedo enseñarte cómo mis manos saben hacer el ruido de las olas del mar en tu piel.
21. Puedo enseñarte cómo mis manos saben provocar temblores pequeños.
22. Puedo enseñarte otras estrellas.23. Puedo enseñarte a desafiar algunas leyes físicas, civiles y posiblemente religiosas.

Le había leído a ella esto de ver las estrellas como metáfora del orgasmo, y la retaba, según yo, a intentarlo conmigo.
A poquito menos de un año me maravilla pensar en que realmente le enseñé otras estrellas. No las que le había leído en alguna ocasión; no las que imaginaba yo que le podía hacer ver.
Y lo mejor es que no sólo ella las ve, las tengo aquí mismo, inmediatas, alumbrando quedito, mientras tengo su ausencia, también quedita.

0 000 comentarios: