No quiero tener que decidir porque no quiero hacerme cargo de las babosadas que elijo.
Y hablo sólo de mí pero presiento que por ahí debe haber un chingo de gente a la que también le pasa.
Sería genial que existiera el destino o que nosotros existiéramos para el destino. Una noche de perdis, un descanso.
Subscribe to:
Post Comments (Atom)

0 000 comentarios:
Post a Comment