Subscribe:

18.11.11

Mi aceitunita

Hoy conocí la sonrisa más hermosa del mundo. Una sonrisa que desarma completamente, contagiosa, de regocijo puro, tibio, suave y limpio. Como de agua para beber, o de ropa recién lavada, sin la mugrosa lavandería.
Sigo sonriendo después de horas de haberla visto, sigo cantando todas las canciones felices y de jugar, sigo sintiendo calientito adentro del pecho, a un milímetro de soltarme llorando por cualquier otra cosa que me parezca aunque sea una milésima parte de lo bonito que ella.
También sigo con ansiedad en los brazos, la quiero cargar más, quiero decirle cositas, oír los ruiditos que hace, cuidarla y portarme bien porque tengo que estar ahí cuando me necesite. Feliz por ella porque sé que desde antes de que naciera, tenía más personas que como yo, ya la adoraban. Porque no importa los millones de millones de veces que se haya repetido, un milagro sigue siendo un milagro, por más elemental que parezca.
Es una vida nuevecita que me tiene más emocionada de lo que pensé que podía estar, por cualquier motivo.
Y ya empecé a llorar. Espero que no le avergüence mucho la llorona y cursi de su tía Lluvia.

0 000 comentarios: